La dieta mediterránea es el patrón de alimentación mejor estudiado que tenemos. En un gran ensayo aleatorizado redujo los infartos y los ictus en alrededor de un tercio. En otros redujo la tasa de nuevos casos de diabetes tipo 2 en un 40 por ciento y frenó la pérdida de memoria asociada a la edad, y en el primer ensayo que probó la alimentación como tratamiento de la depresión, alrededor de un tercio de las personas que la adoptaron alcanzaron la remisión en doce semanas.
Entre más de un millón de personas, quienes comían de este modo vivieron más años. Es una forma de comer basada en el aceite de oliva, las verduras, las legumbres, los cereales integrales, el pescado y los frutos secos que ha alimentado al norte del Mediterráneo durante miles de años, y puedes empezarla con tu próxima compra por el precio de los alimentos de siempre.
Findings & Outcomes
Qué Es la Dieta Mediterránea
La dieta mediterránea es el patrón alimenticio tradicional de la costa norte del Mediterráneo, construido sobre alimentos cultivados y cocinados en casa más que sobre cualquier cosa empaquetada. El aceite de oliva proporciona la mayor parte de la grasa, con verduras, fruta, frijoles y lentejas, granos enteros, nueces y semillas en la base. El pescado y los mariscos aparecen unas veces por semana, los lácteos sobre todo como yogur y queso, la carne solo en pequeñas cantidades, y vino para quienes ya beben.
Las personas en Grecia, el sur de Italia, España y el Levante han comido así por generaciones; el Estudio de los Siete Países comenzó a medir su efecto sobre el corazón en 1958.
Qué Hace
Dos tipos de evidencia apuntan en la misma dirección: ensayos aleatorizados, y grandes grupos seguidos durante años. Los ensayos aleatorizados asignan a las personas a comer de esta manera, así que pueden mostrar causa y efecto. El resultado individual más sólido es para el corazón, del PREDIMED, el ensayo más grande, que siguió a unas 7400 personas.
Los hallazgos sobre la diabetes tipo 2 y lo metabólico también vienen de ensayos aleatorizados. Los hallazgos sobre el cerebro, el estado de ánimo y una vida más larga se apoyan en parte en estudios poblacionales, así que no pueden probar causa por sí solos. Las personas que comen así también tienden a ser más adineradas, más activas y menos propensas a fumar. Apuntan en la misma dirección que los ensayos. Cuando los ensayos y los estudios poblacionales se alinean así, el caso es tan sólido como puede serlo la evidencia nutricional.
The Research & Studies
Everything here is based on the research we have collected and checked, sorted into groups and ordered with the strongest evidence first. Click any claim to open the studies behind it.
Heart And Vascular
Aproximadamente un tercio menos de infartos, accidentes cerebrovasculares y muertes cardíacas con la dieta mediterránea
Las personas con alto riesgo cardíaco a las que se les dijo que siguieran una dieta mediterránea con aceite de oliva adicional o frutos secos tuvieron alrededor de un tercio menos de infartos, accidentes cerebrovasculares y muertes relacionadas con el corazón a lo largo de aproximadamente cinco años que las que recibieron instrucciones de comer baja en grasas.
El PREDIMED asignó aleatoriamente a 7447 personas de 55 a 80 años con alto riesgo cardiovascular a una dieta mediterránea con aceite de oliva virgen extra, la misma con frutos secos mixtos, o un control de baja en grasas. Durante una mediana de 4.8 años, el criterio de valoración primario compuesto ocurrió en el 3.8 %, el 3.4 % y el 4.4 % respectivamente, con razones de riesgo ajustadas de 0.69 (IC del 95 %: 0.53 a 0.91) para el aceite de oliva y 0.72 (IC del 95 %: 0.54 a 0.95) para los frutos secos. Estas son las estimaciones revisadas de 2018 tras la retirada del informe original de 2013 por desviaciones del protocolo; los resultados se mantuvieron tras excluir a 1588 participantes con problemas de asignación conocidos o sospechosos.
Esta es la pieza de evidencia individual más sólida para el patrón. Hacer del aceite de oliva virgen extra la grasa principal y añadir frutos secos son los dos cambios más directamente vinculados a este resultado.
The study · 1
Estruch et al., Primary Prevention of Cardiovascular Disease with a Mediterranean Diet Supplemented with Extra-Virgin Olive Oil or Nuts · N Engl J Med 2018;378(25):e34
Presión arterial, colesterol y azúcar en sangre más bajos en tres meses, antes de cualquier pérdida de peso
En tres meses, las personas puestas en una dieta mediterránea tenían la presión arterial más baja, mejor colesterol, azúcar en sangre más bajo y menos inflamación que las personas puestas en una dieta baja en grasas, y ocurrió antes de que perdieran peso.
En la fase piloto del PREDIMED, 772 adultos de alto riesgo fueron aleatorizados a una dieta mediterránea con aceite de oliva virgen, la misma con frutos secos, o un control de baja en grasas durante tres meses. Ambos grupos mediterráneos redujeron la presión arterial sistólica y diastólica, la glucosa en ayunas, el cociente colesterol total/HDL y la proteína C reactiva en relación con el grupo de baja en grasas. Los cambios aparecieron en semanas y precedieron a una pérdida de peso significativa, apuntando a la composición de la dieta, no a la restricción calórica.
No hay que esperar años ni perder peso para ver el beneficio; los marcadores metabólicos se mueven en las primeras semanas.
The study · 1
Estruch et al., Effects of a Mediterranean-style diet on cardiovascular risk factors: a randomized trial · Ann Intern Med 2006;145(1):1-11
Mejor función de los vasos sanguíneos y menor inflamación durante dos años
En personas con síndrome metabólico, dos años de alimentación mediterránea mejoraron la forma en que se relajaban sus vasos sanguíneos y redujeron la inflamación, y al final menos de ellas seguían teniendo síndrome metabólico.
Este ensayo de dos años aleatorizó a 180 pacientes con síndrome metabólico a una dieta de estilo mediterráneo o a una dieta control prudente. El grupo mediterráneo mostró una mejora en la vasodilatación dependiente del endotelio, niveles más bajos de proteína C-reactiva de alta sensibilidad e interleucinas (IL-6, IL-7, IL-18), y una menor resistencia a la insulina, con una disminución marcada del número de personas que aún cumplían los criterios de síndrome metabólico en comparación con los controles. Mide mecanismos vasculares e inflamatorios, no eventos clínicos, y ofrece una vía plausible para las reducciones de eventos observadas en ensayos más grandes.
Este es el mecanismo detrás de los resultados: se cree que la menor inflamación y unos vasos sanguíneos más sanos son la forma en que este patrón protege el corazón con el tiempo.
The study · 1
Esposito et al., Effect of a mediterranean-style diet on endothelial dysfunction and markers of vascular inflammation in the metabolic syndrome: a randomized trial · JAMA 2004;292(12):1440-1446
Blood Sugar
Aproximadamente un 40 % menos de nuevos casos de diabetes tipo 2, sin contar calorías
Entre los adultos mayores con alto riesgo cardíaco que no tenían diabetes, los de una dieta mediterránea con aceite de oliva adicional desarrollaron aproximadamente un 40 % menos de nuevos casos de diabetes tipo 2 a lo largo de cuatro años, y lo hicieron sin contar calorías.
En 3,541 participantes de PREDIMED sin diabetes, las tasas de diabetes tipo 2 de nueva aparición fueron de 16.0, 18.7 y 23.6 casos por 1000 personas-año en los brazos de aceite de oliva, frutos secos y control durante una mediana de 4.1 años. Los cocientes de riesgo ajustados frente al control fueron de 0.60 (IC del 95 %: 0.43 a 0.85) para el brazo de aceite de oliva y de 0.82 (IC del 95 %: 0.61 a 1.10) para el de frutos secos. No se prescribió ninguna restricción energética, por lo que el efecto provino de la composición de la dieta. Se trató de un resultado secundario preespecificado y un análisis de subgrupo, no del criterio de valoración principal.
El patrón reduce el riesgo de diabetes por sí solo, sin un objetivo de pérdida de peso, lo que lo convierte en un cambio de baja fricción que vale la pena mantener, se esté o no intentando perder peso.
The study · 1
Salas-Salvadó et al., Prevention of diabetes with Mediterranean diets: a subgroup analysis of a randomized trial · Ann Intern Med 2014;160(1):1-10
Aproximadamente la mitad de la tasa de nueva diabetes (11 % frente a 18 %) en un ensayo de un solo centro
En el ensayo de un solo centro, entre el 10 % y el 11 % de las personas con una dieta mediterránea desarrollaron diabetes en cuatro años, frente a aproximadamente el 18 % con una dieta baja en grasas, es decir, casi la mitad del riesgo, sin necesidad de contar calorías ni hacer ejercicio adicional.
PREDIMED-Reus aleatorizó a 418 adultos sin diabetes a una dieta mediterránea con aceite de oliva, con frutos secos, o a un control bajo en grasas. Tras una mediana de 4 años, la incidencia de diabetes fue del 10.1 % (IC del 95 %: 5.1 a 15.1) y del 11.0 % (5.9 a 16.1) en los brazos mediterráneos frente al 17.9 % (11.4 a 24.4) en el brazo control, sin cambios en el peso corporal ni en la actividad física entre los grupos. Al tratarse de un ensayo de un solo centro y de tamaño modesto, conlleva una incertidumbre más amplia y se interpreta mejor junto con el análisis agrupado de diabetes de PREDIMED.
Que dos resultados aleatorizados apunten en la misma dirección sobre la diabetes es lo que hace sólida esta afirmación; parece ser la composición de los alimentos, y no la pérdida de peso, lo que produce el efecto.
The study · 1
Salas-Salvadó et al., Reduction in the incidence of type 2 diabetes with the Mediterranean diet: results of the PREDIMED-Reus nutrition intervention randomized trial · Diabetes Care 2011;34(1):14-19
Menor riesgo de síndrome metabólico en 534,906 personas; todos los componentes mejoraron en los ensayos
Al agrupar 50 estudios y más de medio millón de personas, comer de esta manera se asoció con un menor riesgo de síndrome metabólico, y los datos de los ensayos mostraron que mejoraba el perímetro de cintura, la presión arterial, los lípidos en sangre y la glucemia.
Este metaanálisis de efectos aleatorios de 50 estudios (35 ensayos clínicos, 2 prospectivos, 13 transversales) y 534,906 participantes encontró que una mayor adherencia a la dieta mediterránea se asociaba con un menor riesgo de síndrome metabólico. En el subconjunto de ensayos clínicos, la dieta mejoró el perímetro de cintura, la presión arterial sistólica y diastólica, los triglicéridos, el colesterol HDL y la glucosa en ayunas. Debido a que el conjunto agrupado incluye estudios transversales y prospectivos junto con ensayos, la asociación conlleva cierto grado de confusión observacional, mientras que los efectos en los componentes se apoyan más en los datos aleatorizados.
El síndrome metabólico es el conjunto (grasa abdominal, presión arterial alta, triglicéridos altos, HDL bajo, glucemia alta) que impulsa las enfermedades cardíacas y la diabetes, y este patrón mueve cada uno de sus componentes en la dirección correcta.
The study · 1
Kastorini et al., The effect of Mediterranean diet on metabolic syndrome and its components: a meta-analysis of 50 studies and 534,906 individuals · J Am Coll Cardiol 2011;57(11):1299-1313
Longevity And Mortality
Aproximadamente un 9 % menos de mortalidad por cada aumento de dos puntos en la adherencia, en 1.5 millones de personas
Al agrupar estudios de más de un millón y medio de personas, cada paso más cerca del patrón mediterráneo se asoció con un riesgo de muerte aproximadamente un 9 % menor, además de menos cardiopatías, cáncer, Parkinson y Alzheimer.
Este metaanálisis agrupó 12 cohortes prospectivas (1,574,299 personas, seguidas de 3 a 18 años). Un aumento de dos puntos en la puntuación de adherencia se asoció con una reducción del 9 % en la mortalidad global (RR agrupado 0.91; IC del 95 %: 0.89 a 0.94), una reducción del 9 % en la mortalidad cardiovascular, una reducción del 6 % en la incidencia y la mortalidad por cáncer, y una reducción de la incidencia de las enfermedades de Parkinson y Alzheimer. Al ser un conjunto de cohortes observacionales, hereda la confusión de sus datos de entrada; la fortaleza radica en el tamaño y la consistencia, que coinciden con los hallazgos aleatorizados del PREDIMED.
Más de este patrón, menos enfermedad y muerte, dosis a dosis. No se necesita la perfección; cada paso hacia ella parece contar.
The study · 1
Sofi et al., Adherence to Mediterranean diet and health status: meta-analysis · BMJ 2008;337:a1344
Evidencia sólida de menor mortalidad, cardiopatías, diabetes y neurodegeneración
Una revisión de revisiones clasificó la evidencia: el patrón reduce de forma fiable la mortalidad, las cardiopatías, el cáncer en general, las enfermedades neurodegenerativas y la diabetes, mientras que su efecto sobre cánceres específicos individuales aún es incierto.
Esta revisión paraguas sintetizó 13 metaanálisis de estudios observacionales y 16 metaanálisis de ensayos aleatorizados. Encontró evidencia sólida de que una mayor adherencia a la dieta mediterránea reduce la mortalidad global, la enfermedad cardiovascular, la cardiopatía coronaria, el infarto de miocardio, la incidencia global de cáncer, la enfermedad neurodegenerativa y la diabetes tipo 2. Para la mayoría de los cánceres de sitio específico y para varios marcadores inflamatorios y metabólicos, la evidencia fue solo sugestiva o débil, y no se encontró asociación para el cáncer de vejiga, endometrial u ovárico ni para el colesterol LDL. Clasifica la evidencia existente sin generar nuevos datos.
Esto clasifica la certeza de cada resultado: apoye el patrón con confianza para el corazón, la diabetes, el cerebro y la longevidad, y mantenga las afirmaciones sobre cánceres individuales con más reservas.
The study · 1
Dinu et al., Mediterranean diet and multiple health outcomes: an umbrella review of meta-analyzes of observational studies and randomised trials · Eur J Clin Nutr 2018;72(1):30-43
Una tasa de mortalidad aproximadamente un 25 % menor por cada aumento de dos puntos en la adherencia (cohorte griega)
En un gran grupo de adultos griegos, quienes seguían más de cerca el patrón mediterráneo tradicional tenían menos probabilidades de morir durante el estudio, y cada aumento de dos puntos en la adherencia se asoció con una tasa de mortalidad un 25 % menor, aunque se trata de una asociación y no de una prueba.
Este estudio prospectivo de base poblacional con 22,043 adultos griegos utilizó una escala de adherencia a la dieta mediterránea de 10 puntos. Durante una mediana de 44 meses (275 muertes), un incremento de dos puntos en la puntuación se asoció con una razón de riesgo ajustada para la mortalidad total de 0.75 (IC del 95 %: 0.64 a 0.87), con reducciones similares para la mortalidad por cardiopatía coronaria y cáncer, ajustada por edad, sexo, IMC, actividad física y otros factores de confusión. Al ser un estudio observacional, establece asociación; la confusión residual debida a diferencias en el estilo de vida y socioeconómicas no puede excluirse.
Se trata de una señal poblacional, no de un ensayo, por lo que debe interpretarse en consecuencia; coincide con los resultados aleatorizados sobre eventos y diabetes, todos apuntando en la misma dirección.
The study · 1
Trichopoulou et al., Adherence to a Mediterranean diet and survival in a Greek population · N Engl J Med 2003;348(26):2599-2608
Aproximadamente un 56 % menos de probabilidades de volverse frágil en adultos mayores con la mayor adherencia a la dieta mediterránea
Entre los adultos mayores, quienes se mantuvieron más cerca de una dieta mediterránea tuvieron una probabilidad mucho menor de volverse frágiles en los años siguientes, con aproximadamente la mitad de las probabilidades del grupo de menor adherencia. Incluso una adherencia moderada se asoció con un menor riesgo.
Este metaanálisis combinó estudios prospectivos que siguieron a adultos mayores que vivían de forma independiente y registraron quiénes llegaron a desarrollar fragilidad, la pérdida de fuerza, peso y resistencia que aumenta el riesgo de caídas y dependencia. Una mayor adherencia a la dieta mediterránea se asoció con una gran caída en la fragilidad, de forma escalonada de la adherencia moderada a la alta. Como los estudios subyacentes son observacionales, la dieta va de la mano de una vida activa, conectada y con más recursos, y la razón de posibilidades se lee como mayor que el verdadero cambio de riesgo porque la fragilidad es común. Aun así, la consistencia entre cohortes y el gradiente dosis-respuesta hacen de esto una señal sustancial para el envejecimiento saludable.
Who this may not transfer to:Pooled from cohorts of older women and men; the association applies to community-dwelling older adults generally, with observational caveats. Participants: women and men.
The study · 1
Kojima et al., adherence to Mediterranean diet reduces incident frailty risk: systematic review and meta-analysis · Journal of the American Geriatrics Society
Cognition
Mejor memoria y pensamiento durante cuatro años que con una dieta baja en grasas
Los adultos mayores puestos en una dieta mediterránea con aceite de oliva mantuvieron mejor sus puntuaciones de memoria y pensamiento durante cuatro años que los de una dieta baja en grasas, cuyas puntuaciones tendieron a disminuir.
Dentro del PREDIMED, 447 adultos mayores cognitivamente sanos fueron aleatorizados y 334 tuvieron pruebas cognitivas de seguimiento tras una mediana de 4.1 años. El grupo de dieta mediterránea más aceite de oliva puntuó mejor que los controles en la Prueba de Aprendizaje Verbal Auditivo de Rey (P = 0.049) y en la parte 2 del Color Trail Test (P = 0.04), con el grupo control tendiendo a declinar. Otras pruebas individuales no mostraron diferencias significativas entre grupos. Este es un resultado secundario de un ensayo que muestra un declive más lento, no la prevención de la demencia.
Interprete esto como apoyo alentador al beneficio de todo el cuerpo del patrón que alcanza al cerebro, no como un tratamiento para la memoria. La misma dieta que ayuda al corazón es la que se asocia con un envejecimiento cognitivo más lento.
The study · 1
Valls-Pedret et al., Mediterranean Diet and Age-Related Cognitive Decline: A Randomized Clinical Trial · JAMA Intern Med 2015;175(7):1094-1103
Los que mayor adherencia tenían mostraron un riesgo de Alzheimer marcadamente menor (observacional)
En un grupo grande de neoyorquinos mayores seguidos durante años, quienes se alimentaron más cerca del patrón mediterráneo tenían menos probabilidades de desarrollar la enfermedad de Alzheimer, aunque esto es un vínculo, no prueba de que la alimentación lo causara.
En una cohorte prospectiva de 2258 adultos mayores sin demencia en Nueva York seguidos durante una media de 4 años, una mayor adherencia a la dieta mediterránea se asoció con menor riesgo de incidencia de la enfermedad de Alzheimer en modelos ajustados por edad, sexo, educación, ingesta calórica, tabaquismo, comorbilidad y otros factores. Cada unidad de la puntuación de adherencia reducía el riesgo, con un claro gradiente en los tercios de adherencia. Al ser observacional, las diferencias no medidas entre los de alta y baja adherencia podrían contribuir a la asociación.
Léalo junto con el ensayo aleatorizado de declive cognitivo: uno muestra un vínculo poblacional, el otro muestra un declive más lento bajo asignación, y juntos hacen creíble el beneficio cerebral.
The study · 1
Scarmeas et al., Mediterranean diet and risk for Alzheimer's disease · Ann Neurol 2006;59(6):912-921
Weight And Fat Loss
Unos 4.4-4.6 kg (9,7–10,14 lb) perdidos en dos años, más que con la dieta baja en grasas, con mejor control de la glucemia
Durante dos años, las personas con una dieta mediterránea perdieron aproximadamente el mismo peso que las que siguieron una dieta baja en carbohidratos, y más que las que siguieron una dieta baja en grasas, y entre quienes tenían diabetes, controló mejor la glucemia que la dieta baja en grasas.
El ensayo DIRECT aleatorizó a 322 adultos moderadamente obesos (edad media de 52 años, 86 % hombres) a dietas bajas en grasas, mediterránea o baja en carbohidratos durante dos años. Entre los 272 que completaron el estudio, la pérdida de peso media fue de 3.3 kg (7,275 lb) (baja en grasas), 4.6 kg (10,14 lb) (mediterránea) y 5.5 kg (12,13 lb) (baja en carbohidratos). Entre los 36 participantes con diabetes, los cambios en la glucosa y la insulina en ayunas fueron más favorables con la dieta mediterránea que con la dieta baja en grasas (P < 0.001 para la interacción). La adherencia fue alta (84.6 % a los dos años), algo inusual para un ensayo dietético de esta duración.
Who this may not transfer to:The trial was 86% male, so the weight-loss magnitudes are male-dominated; the direction is expected to hold in women but the exact numbers are not established here.
El patrón mediterráneo es lo bastante sostenible como para mantenerlo durante años, por lo que sus efectos sobre el peso y la glucemia perduran en lugar de desvanecerse como ocurre después de una dieta a corto plazo.
The study · 1
Shai et al., Weight loss with a low-carbohydrate, Mediterranean, or low-fat diet · N Engl J Med 2008;359(3):229-241
Mood & stress
Aproximadamente un 33 % menos de riesgo de desarrollar depresión con la mayor adherencia a la dieta mediterránea
En estudios de cohorte de larga duración, las personas que se ciñeron más a una dieta mediterránea tuvieron aproximadamente un tercio menos de probabilidad de desarrollar depresión en los años siguientes. De todos los patrones de alimentación saludable que combinaron los revisores, la dieta mediterránea mostró el vínculo más claro.
Este metaanálisis combinó estudios prospectivos que siguieron a adultos inicialmente sin depresión y midieron cuánto se ajustaba su alimentación a un patrón mediterráneo. Una mayor adherencia se asoció con probabilidades significativamente menores de depresión posterior. Como esto es observacional, no puede separar la alimentación del estilo de vida saludable más amplio con el que suele ir de la mano, y un bajo estado de ánimo aún no diagnosticado puede por sí solo deteriorar la calidad de la dieta. El hallazgo se interpreta mejor junto con el ensayo de tratamiento SMILES, que probó la causalidad directamente en un diseño aleatorizado.
Who this may not transfer to:Pooled from cohorts of both sexes across several countries; the pattern-level association is broadly transferable, with the usual observational caveats. Participants: women and men.
The study · 1
Lassale et al., healthy dietary indices and risk of depressive outcomes: a systematic review and meta-analysis of observational studies · Molecular Psychiatry
La remisión de la depresión mayor alcanzó aproximadamente el 32 % con el apoyo dietético frente a aproximadamente el 8 % con el control, en 12 semanas
En el primer ensayo aleatorizado de la dieta como tratamiento para la depresión, aproximadamente un tercio de las personas que cambiaron a una dieta de estilo mediterráneo alcanzaron la remisión en 12 semanas, en comparación con aproximadamente 1 de cada 12 que en su lugar recibieron apoyo social. Eso equivale a aproximadamente una recuperación adicional por cada cuatro personas que adoptan la dieta.
El ensayo SMILES dio a un grupo siete sesiones con un dietista para orientarlos hacia un patrón mediterráneo (verduras, legumbres, fruta, cereales integrales, pescado, aceite de oliva, frutos secos), mientras que el grupo de comparación recibió un contacto social equiparado. Ambos grupos en su mayoría mantuvieron sus antidepresivos o terapia existentes, por lo que la dieta se probó como complemento a la atención habitual. Las puntuaciones de depresión bajaron sustancialmente más en el grupo de la dieta, y la remisión fue aproximadamente cuatro veces más común. La muestra fue pequeña y de un solo centro, por lo que el tamaño del beneficio conlleva incertidumbre, pero la dirección fue clara y clínicamente significativa.
Who this may not transfer to:Studied in adults of both sexes with diagnosed major depression; the whole-diet pattern is broadly applicable, though effect size in a small trial should be read as promising, not precise. Participants: women and men.
The study · 1
Jacka et al., a randomised controlled trial of dietary improvement for adults with major depression (the SMILES trial) · BMC Medicine
Liver
Reducción de aproximadamente un 39 % en la grasa hepática con la dieta mediterránea, lograda sin pérdida de peso
En personas con enfermedad del hígado graso, seis semanas de dieta mediterránea redujeron la grasa hepática en aproximadamente un 39 %, mucho más de lo que la redujo una dieta estándar baja en grasa, y lo hizo sin que nadie perdiera peso. La sensibilidad a la insulina mejoró al mismo tiempo.
Cada participante probó tanto una dieta mediterránea como una dieta convencional baja en grasa y alta en carbohidratos, separadas por un periodo de lavado, de modo que cada persona sirvió como su propia comparación. La grasa hepática se midió directamente mediante espectroscopia de resonancia magnética. El patrón mediterráneo, rico en aceite de oliva, pescado graso y vegetales, redujo la grasa hepática y agudizó la sensibilidad a la insulina aunque el peso corporal no cambiara entre dietas, lo que apunta a un efecto de la calidad de la alimentación, no del recorte de calorías. El ensayo fue pequeño, y los ensayos comparativos directos frente a dietas bajas en grasa son mixtos sobre cuál gana, así que la conclusión duradera es el beneficio sin pérdida de peso.
Who this may not transfer to:Tested in an equal split of women and men with confirmed fatty liver; the liver-fat effect is expected to carry across sexes, though the tiny sample limits precision. Participants: 6 women, 6 men.
The study · 1
Ryan et al., the Mediterranean diet improves hepatic steatosis and insulin sensitivity in individuals with non-alcoholic fatty liver disease · Journal of Hepatology
Cancer Risk And Outcome
Menos cánceres de mama invasivos en el grupo del aceite de oliva, aunque solo 35 casos (frágil)
Entre las mujeres mayores con alto riesgo cardíaco, las que seguían una dieta mediterránea con aceite de oliva adicional tuvieron menos casos de cáncer de mama invasivo que las que seguían una dieta baja en grasas, pero esto se basa en un número pequeño de casos y necesita más estudio.
Dentro del PREDIMED, 4152 mujeres de 60 a 80 años sin cáncer de mama previo fueron seguidas durante una mediana de 4.8 años, con 35 casos incidentes confirmados (tasas por 1000 personas-año: 1.1 aceite de oliva, 1.8 frutos secos, 2.9 control). La razón de riesgo multivariable para el grupo del aceite de oliva frente al control fue de 0.32 (IC del 95 %: 0.13 a 0.79); el grupo de frutos secos no fue significativamente diferente. Al ser un resultado secundario basado en 35 casos, el intervalo de confianza es amplio y la estimación es frágil, por lo que es una señal generadora de hipótesis que espera confirmación.
Who this may not transfer to:Breast cancer is the outcome, so this is a women-only question by nature; it does not need transfer to men.
No lo interprete como una prevención del cáncer de mama probada; interpételo como una razón más por la que vale la pena mantener el patrón mientras los ensayos dedicados prueban la cuestión correctamente.
The study · 1
Toledo et al., Mediterranean Diet and Invasive Breast Cancer Risk Among Women at High Cardiovascular Risk in the PREDIMED Trial · JAMA Intern Med 2015;175(11):1752-1760
Cómo Funciona
El patrón funciona como un todo. Probablemente por eso supera a los suplementos de un solo nutriente, que en su mayoría han fallado en los ensayos. El aceite de oliva aporta grasa monoinsaturada y polifenoles que ayudan a que el revestimiento de los vasos sanguíneos se relaje y se ensanche.
Las verduras, los frijoles, los granos enteros y las nueces aportan fibra que estabiliza el azúcar en sangre y alimenta el intestino, más una amplia gama de compuestos vegetales. El pescado añade grasas omega-3. Tan importante como esto es lo que el patrón deja fuera: menos azúcar refinada, menos grano refinado, y menos carne procesada y roja que una dieta occidental típica. Los alimentos ultraprocesados constituyen alrededor del 58 % de las calorías en la dieta estadounidense promedio. Gran parte de la enfermedad cardíaca y la diabetes que este patrón revierte se rastrea a ese tipo de alimentación. La menor inflamación es la causa común de los beneficios cardíacos, metabólicos, cerebrales y del estado de ánimo.
Qué Cambia, y Cuándo
Los cambios llegan en tres escalas de tiempo, desde las primeras semanas hasta años.
Anatomy of the Practice
1The first weeks
Swapping refined carbohydrate and processed fat for olive oil, vegetables, beans and nuts steadies blood sugar and blood fats fairly quickly. Blood pressure, fasting glucose and cholesterol ratios shift within weeks in the trials, before any weight is lost.
2Over months
This is the window where metabolic syndrome eases and the risk markers that predict heart disease keep improving. A crossover trial in people with fatty liver found liver fat fell about 39 percent, with insulin sensitivity up and body weight unchanged.
3Over years
The large outcomes arrive over years: less frailty in old age, and a longer life among the people who keep eating this way.
Cómo Empezar
No adoptas nada de esto en un solo día; el beneficio viene de los cambios que mantienes.
Haz que el aceite de oliva extra virgen sea tu grasa principal para cocinar y aliñar, en lugar de mantequilla y aceites de semillas.
Ways to Do It
The rungs build from the smallest swap to a full home-cooked pattern. Each one is worth keeping on its own, so climb only as far as you want.
Make extra-virgin olive oil your main cooking and dressing fat, in place of butter and seed oils. Put a handful of nuts and a piece of fruit where a snack used to be. Add a bean or lentil dish once or twice. You add three things without taking anything away, and this alone shifts the pattern.
Make vegetables and beans the base of most meals, with whole grains in place of refined. Add fish two or three times a week, and keep meat a smaller, less frequent part of the plate. This is the version the risk-factor trials used, and it is ordinary-grocery cheap: beans, lentils, seasonal vegetables and canned fish are among the cheapest foods there are.
Learn a handful of the traditional dishes and cook most of your meals at home. That is how the pattern is eaten where it comes from. Home cooking is what keeps the refined and processed food out without any counting or willpower.
The goal is the way you eat from now on, kept for good. Two routes get you there, at opposite ends of the effort and cost.
Build a Mediterranean pantry (good olive oil, dried and canned beans, whole grains, canned fish, nuts, herbs and spices) and cook from it. Cheapest by far and the most durable, since the skills stay with you and the staples keep.
A Mediterranean-style meal-delivery or prepared-meal service does the planning and cooking for you while you build the habit. It is the easiest way to start if time is the main barrier.
Profundiza Más
Dos prácticas relacionadas acompañan a este patrón:
- Fibra, la fibra vegetal que ralentiza la absorción de azúcar y nutre las bacterias intestinales.
- Proteína y músculo, donde el pescado, los frijoles y los lácteos de este patrón hacen su trabajo para la fuerza.
- Entrenamiento de resistencia, la mitad de movimiento para conservar la fuerza a medida que envejeces.
Precauciones
Cautions For This Practice
Everything to be aware of is here, in one place. This practice suits most healthy people; a few situations call for real care.
This pattern is safe for almost everyone
It is ordinary whole food, and for most people the sensible move is to start: make the swaps, cook at home, and pay attention to how you feel. If you have a specific condition below, a little tailoring is all it takes. You do not need permission or supervision to eat vegetables, beans, fish and olive oil.
If you take warfarin
Green leafy vegetables are high in vitamin K, which interacts with warfarin. Keep your intake of greens roughly steady from week to week, so your warfarin dose stays matched to your diet; swinging from none to a lot is what causes trouble. If you want to add a lot more greens, ask whoever manages your dosing to recheck your levels.
If you have advanced kidney disease
Beans, nuts and some vegetables are high in potassium, and a few are high in phosphorus. People with reduced kidney function are sometimes advised to limit these. If that is you, the pattern still works, it just needs adjusting to your potassium targets, and a renal dietitian (or your own tracked lab panels) can guide the amounts.
Olive oil and nuts are calorie-dense
The trials added olive oil and nuts on top without weight gain because they displaced other food. If you are pouring oil and eating handfuls of nuts on top of everything else, the calories add up. Let them replace butter, refined snacks and processed fat rather than pile on top.
Wine is optional
Moderate wine is part of the traditional pattern, but the heart and metabolic benefits show up in people who follow the diet whether or not they drink. For a non-drinker this is not a reason to start, and for anyone with a reason to avoid alcohol, the rest of the pattern stands on its own.
Start slow, be smart, read the research, and consult a professional if you have any concerns. This is here to inform your choice, not make it for you.
Preguntas Frecuentes
¿Qué pasa con la depresión y el estado de ánimo?
En el ensayo SMILES, las personas con depresión mayor recibieron apoyo de un dietista para cambiar hacia este patrón junto con su cuidado habitual. La remisión alcanzó cerca de uno de cada tres a las doce semanas, frente a uno de cada doce en un grupo igualado de apoyo social. Por separado, los estudios de cohorte vinculan una adherencia más estricta con cerca de un tercio menos de riesgo de desarrollar depresión alguna vez.
¿Protege contra el Alzheimer?
En cohortes de largo plazo, una adherencia más estricta al patrón se rastrea con un menor riesgo de enfermedad de Alzheimer. Estos son estudios poblacionales, así que el vínculo es una señal sólida que aún necesita confirmarse con mejor investigación.
¿Ayuda con el azúcar en sangre y la diabetes?
Sí. Reduce las probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2, y estabiliza el azúcar en sangre en las personas que ya la tienen. En un ensayo de personas con diabetes tipo 2 recién diagnosticada, el 44 % con el patrón necesitó medicación para bajar la glucosa dentro de cuatro años, frente al 70 % con una dieta baja en grasa.
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Thomas Dehli, Founder & Editor, Sacred Lotus
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